Hilando significados: Moda y metáfora con Pink Rys.


RYB – La evolución de la moda interior íntima y lencería:

La evaluación de la ropa interior masculina y femenina:

La lencería o ropa interior, es una prenda de vestir de hombre y mujer que comenzó utilizándose por razones de higiene y abrigo.

Desde la prehistoria el ser humano comenzó a vestirse, siendo el taparrabos la primera prenda que usaron hombres y mujeres. Confeccionadas el cuero de los animales que cazaban o tejiendo con cintas el antecedente de una falda.

En las pinturas rupestres se aprecia que las mujeres vestían “faldas” con flecos, mientras que los cazadores (hombres) llevan el ya llamado taparrabos. Pero no se van a considerar ropa interior.

La historia de la ropa interior se remota a unos orígenes tan ancestrales que resulta imposible saber con exactitud en qué momento comenzaron hombres y mujeres a hacer uso de ella.

Las pinturas en las tumbas del Antiguo Imperio Egiptcio (2700 a.C- 2200 a.C) indican que los calzoncillos de cuero fueron usados sobre una ropa interior de lino. La célebre momia prehistórica Ötzi, vestía un tosco calzón hecho de piel de cabra.

Pero las primeras pruebas física (sin basarse en las pinturas prehistóricas) sobre el uso de ropa interior propiamente dicha las encontramos en el Nuevo Imperio Egipto (1550 a. C- 1070 a.C)

En 1922 se descubrió la tumba de Tutankamón (1342 a.C – 1325 a.C) donde entre su ajuar funerario apareció un pañal de lino que podría considerarse un antecedente de los actuales calzoncillos. Además dicho faraón vestía una prenda de lino en la parte superior de su cuerpo, por lo que se ha considerado una de las primeras camisas interiores de la historia de la moda.

En los yacimientos descubiertos posteriormente a esa época (1312 a. C en adelante) después de que el faraón egipcio Tutankamón vistiera una camisa de lino en su tumba, se volvió una prenda popular entre la civilización antigua.

La mujer será la principal protagonista de la gran evolución en la historia de la ropa interior. Se rendía culto al cuerpo femenino, pero a la vez se manifestaba una contradictoria sensación de pudor.

En 1700 a. C. apareció en Creta el que se considera el primer sujetador conocido de la historia, una especie de correa que elevaba los senos femeninos aunque no los cubría.

En esta imagen de la Diosa Minoica mujer de serpientes se aprecia la sugerencia de la elevación, sin cubrirlos, como previamente se ha indicado.

Las fuentes literarias ofrecen algunos detalles sobre la ropa interior femenina utilizada en la Antigua Grecia y Antigua Roma:

En la Antigua Grecia (Siglo XII a.C – 1200 a. C): Homero narraba en sus escritos que la diosa Afrodita cedió el ceñidor con el que esculpía su figura a Hera para que reconquistara a Zeus.

Junto al ceñidor, prenda similar a los corsés y cotillas que aparecen siglos después: las mujeres utilizaban el zóster, una larga banda de paño bordada y confeccionada en lino que las jóvenes solteras se colocaban en la cintura.

El apodesmo o fascia pectoralis, es una banda estrecha con que se sostenían los pechos.

El subligar o subligaculum, una especie de culotte o pantalón corto, y la subucula o túnica interior similar a una camiseta de algodón ,lino o lana registrada en mosaicos, frescos y esculturas.

Con el comienzo de la Antigua Roma en 754 a.C.se data que las mujeres sujetaban y realzaban sus pechos con una especie de faja de tejido fino sobre el busto en el músculo fascia pectoralis: el strophium.

También usaban la subucula, túnica interior con la que incluso dormían

El subligar o subligaculum una especie de pañal de lino que cubría el ano y los genitales,se ataba y se sujetaba con un cinturón. Usado por los gladiadores, militares y civiles.

bandas en el pecho en forma de Y en una estatua de bronce de Artemisa , diosa de la caza (mediados del siglo IV a. C.). Estas bandas forman un arnés de tiro con arco, al que se une un carcaj de flechas.

En la Edad Media (Siglo V- XV) se impuso el uso de ropa interior holgada y de una única pieza fabricada en algodón o lino. Las mujeres utilizaban camisas largas que facilitan el movimiento del cuerpo y se mantuvo el uso de bandas de tela que comprimían los senos.

Hay menos evidencia de las «bandas de telar» que de otros tipos de ropa interior, como los calzones, pero los hallazgos arqueológicos sugieren que también se usaron durante este período de oscurantismo.

Las bragas fueron una prenda de lencería masculina. Aunque fueran lencería no necesariamente quedaban ocultas. Los trabajadores muchas veces sólo llevaban las bragas cuando hacía calor o las bragas y una túnica corta. Y no sólo los trabajadores, todos los hombres que vestían una cota corta o una cota con una apertura en el delantero cuando estaban sentados dejaban ver sus bragas.

Las bragas medievales evolucionaron desde su forma larga a su forma más corta y en un segundo período se ajustaron más al cuerpo.

Cronológicamente podemos decir, que la braga medieval larga la encontramos a partir del siglo IX, con alguna variación que provenía de los pueblos bárbaros y la podemos datar del siglo VI. La braga corta podemos situarla en el siglo XIV y en el siglo XV la braga corta ajustada.

Foto: Borde inferior de las bragas levantado y sujetado a la cintura. San Juan de Acre, Navarrete, la Rioja año 1185).

braga medieval3

Ya en el Renacimiento (Siglo XV- XVI) se inicia la exaltación de la sinuosidad del cuerpo femenino mediante el uso de las primeras cotillas, que con el paso de los siglos se acabarían convirtiendo en la piedra angular de la lencería femenina.

Las cotillas y los corsés oprimían el cuerpo con sus estructuras de ballenas para resaltar la cintura y los senos, por lo que la ropa interior pierde su carácter higienista a favor de un objetivo puramente estético.

Ese tipo de compresión corporal continuada supondrá el desplazamiento de los órganos vitales de sus usuarios, por lo que se hace suposición que es otra de las razones de dicha época donde se reduce considerablemente la esperanza de vida.

Además entre la población adinerada del Siglo XV, que pudiera permitírse el coste de este caro material aparece el corsé de hierro. Este «corrector de postura» sustituiría al de tela, dándole al usuario una figura cónica, erguida y esbelta. La usaban tanto mujeres como niños.

El Corsé era un básico en el armario de cualquier mujer del siglo XVIII, aunque estaban relacionados con un alto nivel social y respetabilidad. En un principio era sólo ropa interior y con el tiempo comenzaron a salir al exterior.

Durante los años 1800 se realizaron distintos cambios en la estética del corsé. El ‘tight lacing’ corseting o entrenamiento de la cintura, atado muy apretado, necesitaba de la ayuda de una segunda persona para ceñir la prenda.

A causa del tight lacing, era frecuente que muchas damas se desmayasen al faltarles la respiración. Además, el uso continuado de esta prenda demasiado ajustada podía provocar una deformación de la cavidad pulmonar, como ya se ha mencionado.

En 1870 un anuncio francés de la marca de corsés Thylda afirmaba cínicamente que»La cintura de avispa», según los médicos consultados, no dañaba la salud de la mujer y mantenía los órganos sanos.

Paul Poiret y Madeleine y Vionnet empezaron a diseñar vestidos que no requerían llevar corsé.

Aún así, algunas mujeres preferían seguir sujetándose parte de su anatomía. Así nacieron una especie de semi corsés (más parecidos a las fajas) con paneles elásticos, lo que permitía una mayor libertad de movimiento.

Hasta finales del siglo XVIII, la ropa interior que usaban las mujeres consistía en blusas largas y holgadas con ojales en la cintura o corsés, que en sus inicios era una prenda aristocrática.

Generalmente no llevaban ningún tipo de ropa interior ajustada en la parte inferior, ya que por la baja calidad higiénica de la época y la escasez de agua sanitaria era fácil el desarrollo de infecciones o proliferación de algún tipo de parásito.

Solamente en los periodos menstruales, las mujeres se ponían un paño entre las piernas, que lo ajustaban con una especie de sábana, muy parecida a la que usan los luchadores. Por eso, además, se llevaban varias enaguas para utilizar la absorción de los tejidos, por si hubiese algún tipo de “filtración”.

LA ENAGUA:

Era una pieza de la ropa interior femenina utilizada por debajo de la ropa, generalmente vestidos o faldas, con el objetivo de inhibir la transparencia y / o crear volumen.

Las enaguas y sus diferentes tipos que surgieron con el tiempo, eran utilizadas por mujeres que querían en cierta forma alterar la silueta de su cuerpo a través de la ropa. Voluminosos o rígidos, las enaguas daban a las faldas o vestidos, un formato más voluminoso, dando la impresión de tener una cintura mucho más fina que la que se tenía en la realidad.

A mediados del siglo XVI, comenzaron a usarse también enaguas muy elaboradas, decoradas que se utilizaban por encima de la ropa a la vista de todos. También hubo versiones hechas de lana y seda, para ayudar a calentar y mantener el cuerpo caliente.

Con la evolución de los tiempos y de las modas, empezó a usar las faldas cada vez más voluminosas y para ello, comenzaron a usarse superposiciones de enaguas debajo y sobre la ropa, buscando conseguir el máximo de volumen posible.

El ejemplo de ello fue durante la Moda Victoriana, donde las mujeres usaban corpiños y corsés más de cuatro capas de enaguas y vestidos que llegaban a tener 20 metros de tejido y arrastraban por el suelo tapando la totalidad del cuerpo.

Pero este exceso de capas pesadas sólo propició la invención de un nuevo tipo de marco para las faldas, la crinolina y así, reduciendo bastante su utilización, o al menos, modificando la razón de su utilización.

LA CRINOLINA:

Enagua rígida de crin y lino destinada a ahuecar la falda. El lino podía ser sustituido por cualquier otro material, de modo que parece más correcto, hablar de enaguas “crinolizadas”

Se inventó entonces la crinolización de las telas, es decir, que la franela, la lana y la seda y el casimir estaban tramados con crin de caballo de un modo tan invisible que las telas conservaban su aspecto pero se mantenían rígidas y sin arrugas.

(La Moda, 1925, VII)

Esta moda fue breve en España, desde 1843 hasta 1846 aproximadamente. Los figurines de moda que podemos encontrar en las revistas representan faldas sin enaguas molduradas.

Evolución del miriñaque, redondo en el ruedo en los años 30 y plano por delante en los 60.
Grabados de La Moda Elegante.

EL MIRIÑAQUE:

Lo inventó Auguste Person en el siglo XIX: una ligera jaula acampanada; y debió de ser él quien vendiera la patente a Tavernier, principal fabricante allende los Pirineos.

Enseguida brotaron especialistas en miriñaques, las miriñaqueras y además fuera de España el miriñaque y la crinolina convivieron en tendencia durante el el resto de la década de 1850.

EL POLISÓN:

Se trata de una evolución del miriñaque que apareció a finales de la década de 1860 y fue tomando diversas formas.

Su cometido era resaltar la parte trasera de la mujer y en la década de 1880 alcanzó estructuras de lo más elaboradas.

Foto: mezcla de polisón y enagua al que se denominó crinolette

ROPA INTERIOR NEGRA:

Hasta el siglo XIX la ropa interior fue siempre blanca, ya que es el color natural del lino. Hasta este momento, las viudas comenzaron a adquirir corsés y enaguas negras.

Sin embargo, en esta época, comienza a aconsejarse a las damas que se pongan ropa interior negra bajo trajes oscuros.

Los demás colores no llegarían hasta que llegaron los tintes sintéticos.

Foto: Marks and Spencer y data de 1898.

La moda cambió en los años 1900 y surgieron nuevos diseñadores que confeccionaron vestidos y ropa más suelta, con el fin de excluir definitivamente el corsé.

EL ‘PROTO SOSTÉN’:

Surgió como antecedente del sostén a finales del siglo XIX. Con ellos se podía levantar y realzar el pecho de la mujer de forma más «evolucionada», pensado para la sujeción permitiendo el movimiento del cuerpo.

Foto: Lino natural, con adornos de algodón y fue fabricado en 1905 en Francia.

EN 1914 NACE EL SOSTÉN MODERNO:

Mary Phelps Jacob, conocida como Caresse Crosby, escritora, editora, activista y socialité estadounidense, siguiendo los antecedentes de la banda de tela de la Antigua Grecia con la que las mujeres envolvían y sostenían sus pechos, realiza en 1913 y afirma haber inventado el primer sostén a causa de estar cansada de su corsé de ballenas, el cual asomaba por la parte superior de sus vestidos.

Unió dos pañuelos con una cinta para sostener su busto creando escote.

Ademas defendía que los vestidos de la época tenían una figura más lánguida, sin el busto ajustado y con movimiento, como para seguir comprimiendo su figura bajo estas prendas sueltas.

Con 19 años canalizó su creatividad creando esta prenda que le permitió moverse más libremente siendo ademas también más suave.

Comenzó a vendérselo a sus amigas por tan solo 1USD$ y pronto fundó la Fashion Form Brassiere Company en Boston y lo patentó.

Su propósito era crear una pieza de morfología simple, capaz de vestirla cualquier anatomía para realizar actividades pudiéndose, dar detalles con encajes y bordados debajo de cualquier tipo de prenda.

La ropa interior masculina tampoco quedó al margen de los acontecimientos históricos: tras la revolución industrial ésta comenzó a fabricarse a gran escala y comenzaron a venderse en las tiendas en diferentes tallas.

Fue a finales de este siglo que comenzó a utilizarse la “ropa interior de cuerpo completo”, prenda de una sola pieza y que consistía de mangas hasta la muñeca y largo de piernas hasta el tobillo.

Más tarde los calzones largos hasta casi la rodilla, que habían sido la prenda interior habitual desde inicios del siglo XX, se acortaron a raíz de la crisis económica de 1929, cuando la escasez obligó a fabricar prendas más escuetas y, sobre todo, mucho más baratas, lo que desembocó en la creación del primer slip en 1934.

BULLET BRA:

O sostén en punta, fue un complemento básico en los años 40 y 50. Se convirtió en una prenda muy popular ya que comenzaron a llegarlo las famosas del Star System en Hollywood.

Combinaban esta ropa interior con un sweater cuello de tortuga, lo que les otorgó el nombre de “chicas suéter”.

Una de las actrices más representativas de esta tendencia será Marilyn Moneo

La silueta ‘VELVET’ o reloj de arena creada por Dior en 1947, fue el inicio de la liberación de la mujer y de la ropa interior ligera con enaguas y fajas.

Nuevos cortes limpios que dieron más libertad de movimientos a la mujer.

BRA-BURNING 1968:

 ¡Muerte al sujetador!

Durante la década de 1960, las mujeres comenzaron a protestar por la igualdad de derechos. En 1968, un grupo de militantes feministas quemaron por primera vez sus sostenes en Atlantic City.

Era un símbolo que mostraba la independencia de los hombres en ese momento, caminaban sin usar ningún sostén.

En la protesta de Miss América hubo cestos de basura que las mujeres llamaban cestos de la libertad y quemaban sus sujetadores.

Y en las décadas de los 80-90, la lencería comienza sus años dorados y arranca la verdadera liberación femenina.

¡PUSH UP!

Uno de los mayores hitos en el mundo de la lencería fue en 1991, con la era Wonderbra pues fué un antes y un después al aumentar el pecho sin una intervención médica.

Los cuales tienen una almohadilla en la parte externa del pecho, junto a los aros, que elevan los senos por el relleno

EL SUJETADOR DEPORTIVO:

Lisa Lindahl atleta y runner estadounidense inventó el sujetador deportivo por necesidad. Con la llegada de su edad madura, la gravedad y los pechos suponían un estorbo a la hora de correr.

En 1977 comienza a desarrollar junto con su hermana, su marido (ambos atletas) y una amiga Polly Smith (diseñadora de vestuario escénico) un sujetador el cual no molestase al correr, se clavaran los aros, o creara rozaduras las cintas.

Su marido tenia el suspensorio que llevaban para las carreras los hombres en ese entonces:, dos cintas elásticas que sujetan con una forma de coco los genitales masculinos. Y entonces les ayudó como inspiración.

Entre Polly y Lisa cosieron dos suspensorios masculinos y de esa idea surgió el primer sujetador deportivo. Lo llamaron jockbra, por su similitud con el jockstrap, el nombre que recibe en inglés «suspensorio»

Al final a su sujetador lo comercializaron como «jogbra», y utilizaron en su eslogan “Who says women can’t be jocks?”.

jocks: «Duro atleta»

El sostén a lo largo de la historia:

100 años de la lencería femenina:

100 años de la moda interior masculina:

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