«Cuerpo íntimo, cuerpo visible»
Carolina Reyes González – 20 de Mayo de 2025
Foto-diario visual del tránsito de la corsetería entre la intimidad y el espacio público.
¿Puede una prenda hablarnos sobre quiénes somos, cómo habitamos nuestro cuerpo y cómo este es percibido por los demás?
Este ensayo audiovisual nace como parte de una investigación en curso que explora la ropa íntima y la corsetería no solo como indumentaria, sino como lenguaje corporal, archivo sensorial y artefacto cultural.
Durante semanas, he llevado conmigo —y sobre mí— diversas prendas estructuradas que modifican el cuerpo, centrando mi atención en piezas como bustiers, corpiños y corsés. He documentado esta experiencia en un foto-diario etnográfico, transitando desde la intimidad del hogar hasta la exposición en espacios públicos y laborales. Este proyecto une imágenes, cuerpo, narrativa y análisis crítico, a través de una metodología híbrida que combina la antropología visual, el diseño de moda y la autorreflexión.
Metodología: «entre costuras y cámara»
Inspirada en la Wardrobe Methodology de Klepp y Bjerck (2014), me adentro en mi armario como espacio de análisis íntimo y material. Sigo también la idea de “costura metodológica” propuesta por Keller y Schemes (2024), que permite entrelazar imágenes, relatos y experiencia corporal como hilos de investigación. La cámara aquí no es objetiva: es cómplice, espejo y testigo de una transformación.
A través de autorretratos, fragmentos de diario y observaciones situadas, intento capturar no solo la estética, sino también los gestos, la memoria y los afectos que despierta la ropa íntima estructurada en distintas situaciones.
«Objetivos propuestos»
1- Analizar la corsetería como lenguaje corporal y archivo sensorial:
Explorar cómo las prendas íntimas estructuradas actúan como medios de expresión del cuerpo, almacenando memorias y afectos que reflejan la relación entre la identidad personal y las normas sociales.
4- Desarrollar una narrativa visual y escrita que integre estética y crítica:
Crear un relato que combine imágenes, autorretratos y reflexiones personales para ofrecer una visión integral de la experiencia de portar corsetería, destacando tanto su dimensión estética como su carga simbólica y emocional.
2– Investigar la transformación de la ropa íntima en el espacio público:
Examinar cómo la exposición de prendas tradicionalmente privadas en contextos públicos altera la percepción del cuerpo y genera discursos sobre empoderamiento, transgresión o conformidad cultural.
5- Contribuir al diálogo sobre moda, cuerpo y cultura desde una perspectiva interdisciplinaria:
Aportar al campo de los estudios culturales y de moda una investigación que entrelaza antropología visual, diseño de moda y auto-reflexión, ofreciendo nuevas perspectivas sobre la relación entre vestimenta y construcción de identidad.
3- Reflexionar sobre la experiencia corporal en entornos laborales:
Analizar las tensiones que surgen al integrar prendas de lencería en ambientes profesionales, especialmente en el ámbito educativo, y cómo esto afecta la auto-percepción y la interacción con los demás.
Estos objetivos buscan profundizar en la comprensión de cómo la corsetería y la ropa íntima influyen en la percepción del cuerpo y la identidad, tanto a nivel individual como colectivo, y cómo su uso en distintos contextos puede generar nuevas formas de expresión y reflexión cultural.
La ropa íntima como prisma
Históricamente disciplinante, moldeadora, símbolo de estatus, de opresión o empoderamiento, la corsetería y otras prendas interiores han habitado una ambivalencia fascinante. Hoy, muchas de estas piezas resurgen en las pasarelas y las calles.
¿Qué significa vestir ropa íntima visible? ¿Qué memorias convoca? ¿Cómo lo siente el cuerpo que la lleva? ¿Cómo lo mira el entorno?
«El ritual de vestir«
Preparación, tacto y decisiones frente al espejo.

El corsé sobre la cama, la ropa aún sin habitar 21/04/25

Primer plano de las manos ajustando cintas o cierres 22/04/25

Retrato parcial: cuerpo fragmentado a medio vestir 17/04/25
Cada mañana se parece a un ritual silencioso. Escoger la prenda, deslizarla sobre la piel, ajustar el cuerpo a una estructura ajena. Ahí empieza el diálogo: ¿quién domina a quién?
«El cuerpo en la intimidad«
Intimidad, comodidad relativa y la conciencia corporal dentro del espacio doméstico.

Vista desde atrás, el cuerpo ante una ventana. Contornos y luces 17/04/25

Plano detalle de textura sobre la piel, la memoria del cuerpo 22/04/25

Ajustando el corsé al vestirme. Provoca cambio de postura 29/04/25
En casa, la prenda no se esconde, pero tampoco se expone. Es cuerpo contenido. A veces una armadura suave, otras, un abrazo demasiado apretado.
Habitar lo público: la piel expuesta a la mirada
Salir con un corsé a la calle es distinto a llevarlo en casa. La exposición en el entorno público transforma completamente la experiencia corporal. La prenda, antes íntima, se convierte en mensaje. Algunas miradas son de admiración, otras de juicio o desconcierto. Vestir ropa interior visible parece invocar un discurso, incluso sin palabras.
En espacios urbanos, el corsé deja de ser solo una prenda y se vuelve símbolo: de transgresión, de sensualidad, de empoderamiento o de provocación, según el contexto y los códigos culturales que lo rodean.
¿Quién define lo que es adecuado? ¿Qué cuerpos tienen derecho a mostrarse?
«El cuerpo visible»
El tránsito por el espacio urbano, la exposición pública y las miradas.

Haciendo la compra, cuerpo visible 23/04/25

Sombras proyectadas de la ciudad sobre el cuerpo vestido 30/04/25

Reacción o distancia del entorno (captura sutil) 30/04/25

Reflejo en un escaparate o cristal 23/04/25
La ciudad me devuelve en mil espejos. A veces no soy yo: soy la prenda. El cuerpo se vuelve símbolo, y la mirada ajena una forma de traducción que nunca controlo del todo.
En el entorno laboral: entre el extrañamiento, la auto-conciencia y la pertenencia corporal
Llevar prendas de lencería en el ámbito profesional —especialmente en el educativo, donde desempeño mi labor— genera un tipo particular de fricción. No es lo mismo usar esta prenda como docente, frente a un alumnado, que en un evento artístico o una reunión informal. La corporalidad se vuelve más presente, más consciente. Surge una tensión entre lo profesional, lo estético y lo íntimo.
Una prenda estructurada no solo modela la silueta: también mantiene el cuerpo en tensión, modifica la postura, obliga a un estar recta, firme, expuesta. En esa rigidez aparece también una suerte de anclaje, una corporeidad intensificada. La prenda actúa como recordatorio constante de que el cuerpo está ahí, sostenido, intervenido, visible. Esta presencia forzada del cuerpo me hace más consciente de su ocupación en el espacio laboral, de su impacto visual, y de los límites entre lo que se espera mostrar y lo que se elige mostrar.
En algunos momentos, el corsé actúa como armadura, aportando una sensación de control o fortaleza; en otros, como foco de auto observación constante. La percepción externa condiciona, y al mismo tiempo revela, cuán normalizadas están nuestras nociones de lo “correcto” en cuanto a cuerpo y vestimenta en el espacio laboral.
Este desplazamiento entre códigos formales e informales pone en evidencia cómo las prendas interiores visibles siguen atravesadas por estructuras de poder, género y normatividad.
Pero también abre una vía para pensar la vestimenta como forma de agencia, como práctica que hace tangible la sensación de pertenencia corporal y de autoafirmación en el espacio público.
«El cuerpo en el aula«
Tensión corporal, códigos profesionales y límites de lo visible.

Sentada frente al ordenador en el despacho 24/04/25

Plano lateral de postura recta, hombros, espalda forzada en el taller digital de investigación 3D. 6/05/25

Plano general patronando erguida durante la jornada.6/05/25

Vista lateral o desde atrás mientras se da una clase.6/05/25
Mi columna se alinea, mis gestos se controlan. La corsetería no solo se lleva: se habita. Y en la escuela, mi cuerpo también educa, incomoda, interpela.
«…durante el día, pese a ser largo, no me sentí incómoda. He disociado un poco de mi cuerpo… no siento, ni dolor ni incomodidad…»
Fragmento de diario de campo 22/04/24
«Registro de selfies«












Lo que el cuerpo (no) dice
Estas prendas, en contacto directo con la piel, me obligan a estar presente en mi cuerpo de una forma distinta. Me recuerdan —como defiende Hasanen (2017)— que el diseño siempre implica imaginar un cuerpo, y que esa imaginación puede normalizar, excluir o transformar. Desde la teoría de la performatividad de género (Butler, 2002) hasta los modos de visión codificados (Rose, 2012), mi cuerpo vestido es también leído, interpretado y resignificado.
«Sensaciones internas»
Autoetnografía: registro emocional, corporalidad sentida y memoria textil.

Tensión muscular tras llevar la prenda todo el día 29/04/25

Autorretrato sin rostro, centrado en la postura y el contorno de la cintura. 24/04/25

Fragmentos de piel marcada por la prenda tras quitarla 29/04/25
El cuerpo recuerda. La marca persiste aunque la prenda ya no esté. Lo íntimo se convierte en archivo vivo.
«…Me gusta cómo me veo, siento seguridad (…) Comienzo a notar cambios en mi cuerpo: la cintura se moldea. Se siente como un entrenamiento…»
Fragmento de diario de campo 28/04/25
«Desvestirse»
Liberación, vulnerabilidad y regreso al cuerpo desnudo.

La prenda caída sobre la cómoda. 23/04/25

Silueta sin estructura 29/04/25
Quitarse el corsé es también quitarse capas de mirada. No siempre es sinónimo de alivio.
A veces, el vacío corporal se hace más evidente.
«…Al quitarme el corsé por la noche, noté que mi respiración cambió. Se volvió más profunda, más libre. Me quedé un rato quieta, simplemente respirando. Me di cuenta de lo mucho que había contenido, no solo físicamente, sino emocionalmente también…»
Fragmento de diario de campo 26/04/25
Una práctica crítica.
Este ensayo no busca ilustrar una teoría, sino activar una experiencia. Mostrar cómo la corsetería y la ropa íntima producen cuerpo, género y mirada; cómo condicionan o empoderan; cómo las habitamos y cómo las enfrentamos. Mi posición como diseñadora, usuaria e investigadora es parte del experimento. Como plantea Ruby (1980), en vez de esconderse detrás del objetivo, este proyecto hace visible la presencia del “yo”.
A través de este planteamiento , invito a quienes leen a reflexionar sobre su propia relación con las prendas que transforman el cuerpo desde la intimidad, con la piel, con la ropa que no siempre se muestra… pero que siempre se siente. Y a preguntarse, como yo:
¿Qué significa vestirse desde dentro?
«Reflexión»
A lo largo de este diario de campo, he explorado el corsé no solo como una prenda de vestir, sino como un artefacto cultural que moldea y comunica identidades. Esta experiencia completa mi ensayo visual “Desde dentro”, donde investigo cómo la corsetería transita entre la intimidad y el espacio público, actuando como un lenguaje corporal y archivo sensorial.
El corsé, históricamente asociado con la disciplina y la opresión, resurge en contextos contemporáneos como símbolo de empoderamiento y expresión personal. Al vestirlo, experimenté una dualidad: por un lado, una sensación de control y estética; por otro, una conciencia aguda de las miradas y juicios externos. Esta ambivalencia refleja cómo las prendas íntimas estructuradas, al hacerse visibles, desafían las normas sociales y reconfiguran las percepciones del cuerpo.
En el ámbito laboral, especialmente en el educativo, el uso del corsé generó tensiones entre lo profesional y lo personal. La prenda, al modificar la silueta y atraer la atención, cuestiona las expectativas de neutralidad corporal en espacios institucionales. Esta experiencia evidencia cómo el cuerpo vestido se convierte en un sitio de negociación constante entre la autoexpresión y las normas sociales.
«…Al principio me dio vergüenza luego me empoderó. A lo largo del día me sentí cómoda y muy derecha, las miradas en el trabajo fueron curiosas o incluso con pudor hacia mí. Otros me llamaron «la profe sexy»… el día fue interesante, este experimento me está subiendo el ánimo, me suelen piropear, alabar o mirar sonrientes… desde familias y amigos, hasta jefes y alumnos… es interesante como arreglándome habitualmente es ahora, encorsetada, cuando comienzan a darse cuenta de mi presencia, de mi silueta…»
Fragmento de diario de campo 22/04/25
En conclusión, el corsé funciona como un dispositivo de significación corporal que permite explorar las intersecciones entre identidad, género, estética y poder. A través de su uso consciente y reflexivo, se abre un espacio para cuestionar y redefinir las narrativas impuestas sobre el cuerpo y su representación en la sociedad
La corsetería no termina con su uso. Sigue hablándome desde la memoria del cuerpo, desde lo que transformó y modificó mi silueta.

La prenda colgada en el armario 6/05/25
Referencias bibliográficas:
- Butler, J. (2002). Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del “sexo”. Buenos Aires: Paidós.
- Guarani, C. (2011). “La presencia del yo en la representación fílmica de la alteridad: un camino hacia la construcción del nosotros”. En Bautista García-Vera, A. y Velasco Maillo, H. (Coords.),Antropología audiovisual: medios e investigación en educación. Madrid: Trotta.
- Hasanen, E. (2017). The Body within the Clothes: A case study on clothing design practice from a practitioner viewpoint. Art of Research Conference Proceedings.
- Keller, D. G., & Schemes, C. (2024). Antropologias visuais da moda: Um pesponto metodológico. DATJournal, 9(2), 136–156. https://doi.org/10.29183/datjournal.v9i2
- Klepp, I. G., y Bjerck, M. (2014). A Methodological Approach to the Materiality of Clothing: Wardrobe Studies. International Journal of Social Research Methodology.
- Rose, G. (2012). “Towards a critical visual methodology”. En Visual Methodologies. An Introduction to Researching with Visual Materials. Londres: Sage, pp. 19-41.
- Ruby, J. (1980). Exposing Yourself: Reflexivity, Anthropology, and Film. Semiotica, 30(1/2), 153–179.
Referencia de imágenes:
Foto-diario de autoría propia entre 17/04/25 y el 6/05/25 (con una interrupción de los fines de semana)